Un día alguien entrará en tu vida y podrás entender porque no funcionó con nadie más.
10 de diciembre de 2011
5 de diciembre de 2011
Resultados encuesta 5
Estos son los resultados de la 5º encuesta:
"Que un chico me regalase flores" ha obtenido 2 votos.
"Que mis padres me regalaran un viaje a New York" ha obtenido 2 votos.
¡Gracias por vuestras opiniones!
1 de diciembre de 2011
Ahora recuerdo, que tú fuiste la razón de mi existencia.
Todas esas palabras que me dijiste, todas esas veces que me miraste, tenías tanto amor en tus ojos, tanta dulzura en tus palabras y en cambio, ahora sólo encuentro odio.
Si es verdad que te he hecho algo, perdóname, de corazón te lo pido. Pero, si en cambio eres tú el que faltaste, te perdono, no porque te quiera, sino porque te quise. Ahora no nos debemos nada, cierto, pero lo que una vez nos dimos, no lo podremos olvidar. Recuerda cada mirada, cada sonrisa que me provocaste, esas lágrimas que me secaste, y que a su vez fueron por ti. Recuerda esos besos, recuerda esos abrazos, recuerda esos días en los que nos decíamos “te amo”.
Es verdad, ahora no nos debemos nada pero, yo creo que si alguna vez, por la razón que sea y, aunque ahora no lo quieras reconocer, nos quisimos, del fuego que hubo cenizas quedan.
Con esas cenizas podemos hacer dos cosas: una, las pisamos sin mirarlas y las tiramos, olvidándonos de ellas y, con resentimiento, darnos la espalda para siempre. La otra cosa que podemos hacer es formar un montoncito con ellas y, con una cerilla, prender una llamita si es posible para, al menos, evaporar el odio que se siente desde hace algún tiempo y comenzar de nuevo si la llamita lo permite. Comenzar no significa retomar, comenzar significa crear un nuevo nosotros, en el que no haya “te amo” pero sí al menos un “te quiero como amigo”. No se si me entiendes, o el resentimiento que aún reside en ti te abruma de tal manera que te impide razonar.
Eso es todo, tú decides que camino tomar, darnos la espalda, o empezamos de nuevo. Lo que decidas, será definitivo, y yo lo aceptaré, así que piénsalo. No sé si merecerá la pena darte otra oportunidad, pero sé que no pierdo nada por intentarlo. Ahora recuerdo, que tú fuiste la razón de mi existencia.
Si es verdad que te he hecho algo, perdóname, de corazón te lo pido. Pero, si en cambio eres tú el que faltaste, te perdono, no porque te quiera, sino porque te quise. Ahora no nos debemos nada, cierto, pero lo que una vez nos dimos, no lo podremos olvidar. Recuerda cada mirada, cada sonrisa que me provocaste, esas lágrimas que me secaste, y que a su vez fueron por ti. Recuerda esos besos, recuerda esos abrazos, recuerda esos días en los que nos decíamos “te amo”.
Es verdad, ahora no nos debemos nada pero, yo creo que si alguna vez, por la razón que sea y, aunque ahora no lo quieras reconocer, nos quisimos, del fuego que hubo cenizas quedan.
Con esas cenizas podemos hacer dos cosas: una, las pisamos sin mirarlas y las tiramos, olvidándonos de ellas y, con resentimiento, darnos la espalda para siempre. La otra cosa que podemos hacer es formar un montoncito con ellas y, con una cerilla, prender una llamita si es posible para, al menos, evaporar el odio que se siente desde hace algún tiempo y comenzar de nuevo si la llamita lo permite. Comenzar no significa retomar, comenzar significa crear un nuevo nosotros, en el que no haya “te amo” pero sí al menos un “te quiero como amigo”. No se si me entiendes, o el resentimiento que aún reside en ti te abruma de tal manera que te impide razonar.
Eso es todo, tú decides que camino tomar, darnos la espalda, o empezamos de nuevo. Lo que decidas, será definitivo, y yo lo aceptaré, así que piénsalo. No sé si merecerá la pena darte otra oportunidad, pero sé que no pierdo nada por intentarlo. Ahora recuerdo, que tú fuiste la razón de mi existencia.
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